miércoles, 30 de enero de 2008

Las de disney son putas finas

Quiero hacer una declaración pública y manifestarme contra una institución depravada, machista y psicópata: Disney. Sí, el mundo de la fantasía, ese, la casa de Mickey y el retardado del pato Donald. Estoy harta de que les vendan a las niñas inocentes sus ideales misóginos en los que todas las “heroínas” son retardadas mentales. Y eso que sí me gustaba Disney y era la fan numero uno de la bella y la bestia, pero la verdad es que Mickey es peor que Daddy Yankee y la Sirenita es más fácil que la amiga de todos. Siempre odie a las buenas de estos cuentos, desde que tenia 5 años rogaba que alguien le iluminara el cerebro al disque genio creativo que había hecho la historia. Rogaba que por una vez en la vida las malas ganaran, por lo menos ellas si tenían planes en la vida, una meta más trascendental que casarse con un buen y azul partido; las malas buscaban erradicar la cojudez del planeta, pero no, claro los ejecutivos del mundo de la fantasía no se lo podían permitir. Así que bajo los conceptos tradicionalistas y machistas del heredero del gran Walt todas las pobres defensoras de la verdad y la vida perecieron. Así la pobre Ursula (de la Sirenita) murió irremediablemente en el mar y fue desaparecida, ni sus restos quedaron para ser enterrados; la suerte de la bruja de Blanca Nieves no fue mejor, por favor la pobre era una mujer joven y bella. Su esposo murió irremediablemente y tuvo que hacerse cargo de una chibola esquizofrenica que hablaba con las ardillas y además el trabajo de bruja de cuento no debe ser fácil, mucha química y mal sueldo.¿Creen que la vida de estas mujeres era fácil? NO. Las suyas son verdaderas tragedias. Pero claro todo el mundo favorece a las “buenas”. Por ejemplo la sirenita. Por favor, la mujer abandonó a su padre viudo, a sus hermanas, a su mejor amigo (un pez gordo) a todos, y ¿Por qué? Por un hombre que ni la había visto. No había hablado con el ni una sola vez en su vida y decidió retirarse de su casa sin decir nada, convertirse en mujer y irse a calentar al príncipe. Y miremos a otro caso, Blanca Nieves. Se escapó de su casa, se jileo a un leñador para que no la matara (solo eso fue inteligente) y se fue a vivir con siete enanos indecentes. La muy fácil dormía con los 7, y por favor mujer anda de uno en uno note acapares a todos. Y esas son las mujeres ejemplares e iconos de una institución mágica. Iconos de una sociedad consumista y que a veces pone a la imbecilidad como fin supremo del ser.

domingo, 27 de enero de 2008

La princesa de la nieve

Había una vez, en un país lejano, una princesa que carecía de nombre y de título nobiliario, pero que poseía todo el poder y el dinero que deseaba. Fue criada en medio del derroche, la opulencia y la desvergüenza y sus deseos siempre fueron cumplidos al pie de la letra. Vivía como nadie en su ciudad bizarra y llena de contrastes lo hacía. Viajaba, compraba y derrochaba como nadie. Siempre fue envidiada por su cuerpo, su cara, su casa y su plata. Porque para los demás ella lo tenía todo. Y es que desde afuera todo se ve diferente, todo se ve borroso y cambia de forma.

Su padre, el rey, poseía un imperio ilegal que se alimentaba de los sueños rotos y su séquito estaba compuesto por los súbditos de la sustancia que ofrecía. Él comercializaba con las esperanzas y la desesperación de los desafortunados que alguna vez creyeron que en la nieve, como el rey la llamaba, se encontraba su salida. Era un hombre corrompido por el tiempo y las situaciones, desquiciado e infiel a todo en lo que alguna vez creyó; sus valores, su esposa y sus verdaderos sueños. Su matrimonio había empezado por algo parecido al amor, pero que realmente era obsesión, conveniencia y soledad. La pasión que había entre los dos se fué rápido y quedaron los problemas. Y así la historia que empezó con un sí acepto terminó con una total indiferencia, con un vació y sin palabras. Sin embargo ninguno de los dos se atrevió nunca a separarse del otro, talvez por dependencia o por conservar las apariencias

La reina, por otro lado vivía encerrada en un mundo de tarjetas doradas, viajes a países todavía más lejanos que el suyo, antidepresivos, y fiestas reales. Ella sabía muy bien que no tenia nada, por eso se refugiaba en la frivolidad y el derroche, para por lo menos poder aparentar que lo tenía todo.

El palacio real se encontraba en una colina desde la cual se podía ver todo el “esplendor” de la ciudad de los sueños rotos. Un lugar de apariencias, y vidas compradas, un lugar en el que todo se vende, en el que se trafica con el amor, las esperanzas y los sueños. Para sus habitantes todo tenía un precio y todo era negociable y desde sus mansiones de hielo se decidía y controlaba el destino de los supuestamente menos afortunados.

Su entornó convirtió a la princesa en un ser de hielo, esculpido por las circunstancias y diseñado para destruir. Ella era el estandarte de la falta de amor, el cual siempre buscó pero jamás se atrevió a pedir. Al comienzo era un ser melancólico y triste, pero luego se endureció y se puso una máscara de fiesta, la cual ocultaba su verdadero rostro. Su terrible tristeza fue reemplazada por un vació inmenso que a veces perturba más que el peor de los dolores. La mariposa social tenía incontables amigos de alquiler (frenemies), de esos que se van cuando estas mal. Aprendió a reemplazar el amor por el placer y la amistad por la conveniencia.
Poco a poco se fue convirtiendo en un arma de destrucción y su principal blanco era ella misma. Pero era conciente de su situación, por eso cayó en la nieve y el alcohol, por decisión propia, porqué los vio como un refugio y como una fuente causantes de amnesia temporal. En ese momento se desencadenó su tragedia, la cual ya se había estado planeando desde el día en el que nació. Empezó a consumir la blanca sustancia porque esta por lo menos la hacia sentir algo por una fracción de segundo. Su adicción la llevo a limites, los cuales nunca se imagino que seria capaz de cruzar.
Su romance con la nieve fue corto pero intenso, y luego hasta le fue infiel a su primer y adictivo amante, ya que en un punto ya ni esta le hacía efecto. Se inyectaba, inhalaba, aspiraba y hacia de todo para sentir algo. La princesa trató de acabar con su destrucción progresiva y resucitar de las cenizas pero ni el dinero, ni su pequeña voluntad pudieron rescatarla, talvez ya era demasiado tarde o puede ser que se haya dado por vencida antes de luchar. Talvez, inconcientemente, su objetivo era autodestruirse y acabar de una vez por todas con su frívola existencia
Un día su cuerpo se resignó y decidió dejar de luchar contra su locura y la abandonó. No tuvo ni el tiempo ni la conciencia para despedirse del mundo helado que tan mal la había tratado.
A pesar de la indiferencia con la que la crió; el rey de la cocaína y el narcotráfico sufrió la desgracia de Blancanieves y se arrepintió porque sabía que él y su imperio eran los principales causantes de su tragedia. La reina al enterarse del ocaso de la chica se dejo consumir por las pastillas. Todo porque en su mundo de apariencias nunca les habían enseñado como demostrar amor, a pesar de sentirlo.

Así se derritió la princesa de la nieve, poco a poco, hasta que un día desapareció dejando un charco hondo en el que toda la familia se hundió por la culpabilidad, la impotencia y la soledad que ya no podían disimular. Porque sabían que a pesar de tener todo el dinero del mundo y de poseer el mayor imperio blanco del país realmente no tenían nada de lo que habían soñado. Así el rey de los sueños rotos fue destruido por la sustancia con la que él mismo acabo antes con tantas vidas. Muchos de sus cómplices fueron encerrados en jaulas de oro, pero él no, porque realmente su peor castigo era seguir en el mundo de afuera, atado para siempre a un oficio que ahora maldecía.
Y así acaba una historia que empezó por la adicción al poder y terminó con el vacío que este causa. Sus personajes congelados fueron llevados a extremos por las circunstancias y por sus decisiones erradas, las cuales terminaron por destruirlos a todos por igual.

martes, 22 de enero de 2008

Pesadilla en santo Toribio street: El colegio

A los 5 años me llevaron sin previo consentimiento mío a una cárcel pintada con colores pasteles. El encerramiento avalado por mis padres duraba 8 horas diarias. Me he obligaban a levantarme a horas infrahumanas en las que solo los enfermos mentales y los trabajadores autómatas y absorbidos por la vorágine social están despiertos. El lugar estaba custodiado por unos espectros femeninos vestidos a la moda pingüino, quienes vigilaban de cerca a las reclusas. En esta cárcel de paga y de buen nombre todo estaba delimitado: la hora de ingerir alimentos, la manera de vestirse, la forma de hablar, la pluma con la que se escribia, todoooooo. Los lunes nos hacian formarnos en la intemperie para entonar un cántico satanico en un idioma proscrito, luego ofrecían sus alabanzas huecas a un disque ser superior. Nuestros pensamientos y comportamientos estaban reglamentados, codificados y eran ampliamente vigilados por las enviadas del infierno. Trataban de convertirnos en corderitos sin cerebro, en ofrendas vivientes a sus más sordidos placeres y deseos de poder. Era triste ver como diariamente miles de alumnas aceptaban en silencio su futuro y hasta alababan a sus captoras educativas. Pero siempre existen rebeldes que se oponen a la tradición y al orden establecido. Por eso puedo asegurar que me divertí mucho jodiendo la vida de las autoridades de aquel antro del supuesto saber. Hacer exactamente lo contrario a lo que me decián paso de ser una costumbre a mi razón de vivir. Obviamente no estaba sola, me acompañaba un grupo de violadoras de leyes. Juntas copiabamos, protestabamos, corrompiamos a los corderitos y haciamos cualquier cosa para que las perras esas no pudieran más con sus vidas. Obviamente cual juana de arco en el siglo 20 tuvimos que soportar la hoguera mil quinientas veces, eramos quemadas en público semanalmente y se les decía a nuestros padres lo mierdas que eramos. ¿Importaba? NO ¿Jodía? SI Y MUCHO. Pero igual seguimos hasta que un día nos dimos cuenta que nuestra condena de 12 años estaba por terminar y no sabiamos si llorar o cagarnos de risa. El último mes de colegio chupamos todos los días, realizamos juergas diarias en los salones y les rompimos los huevos a las profesoras como nunca. Nos robamos banderitas, placas de las clases, cuadros a la virgen, haciamos globitos con condones, y hasta activamos la alarma contra incendios. Por eso ahora cada vez que me acuerdo del colegio tengo sentimientos encontrados, porque es el lugar en el que más me diverti y el que más putee. Es el lugar al que me obligaron a ir y al que en algún punto del tiempo me acostumbré. Por eso ahora lo extraño, sigo viendo a las del grupo con las que quebrabamos leyes pero ya no es exactamente lo mismo, ya no tenemos cuartel de guerra y combates con otras protagonistas se libran en aquel verde campo de batalla. Así que si alguien lee esto y todavía está en el colegio les digo: Disfrutenlo mierdas y jodan como si fuera el último día de sus vidas, porque lo peor que les puede pasar es que los griten o los castiguen pero esas cosas jamás se olvidan, y sí el colegio es de las mejores épocas, pero no si se convierten en corderitos lame culos.

miércoles, 9 de enero de 2008

Alucinaciones de un alma que no quiere ser salvada

Ella quiso tener miedo, pero no pudo sentir nada. Trató de llorar por su tragedia de princesa negra, pero no lo logró. Se pasaba 9 horas semanales recordando cosas tristes y viendo fotos de familiares muertos, y ni una sola emoción. No pestañaba por 20 minutos pero no le salía ni una sola lagrima. Estaba oficialmente seca, vacía, podrida por miles de sesiones repetitivas de ahogamiento en vasos de agua (la única rutina que había logrado seguir al pie de la letra) , aquellos vasos que ,para bien o para mal, ya se habian quedado sin agua. Ella se reía mil veces , sonreia con una mueca ensayada 16 horas al día, sin sentir nada, sin que su mujer interior se inmutará. Ya se había resignado a la eternidad arida de su futuro, y hasta la habia aceptado, se habia acostumbrado a vivir en el sahara, pero se negaba a mostrarlo al mundo, por eso fingía y trabajaba incansablemente para que los demás vieran la vida que había en ella, para que creyeran que era el bosque, la madre naturaleza, la chica más feliz de la tierra. No se acuerda cuando dejó de sentir, sabe que lo hizo alguna vez y lo recuerda pero ya no es capaz de provocar esa sensación. No sabe cuando el vacío terminará, eso lo decedira un ser supremo, si es que existe, o talvez solo pasará por casualidad, por necesidad, por piedad.

viernes, 16 de noviembre de 2007

Globos de helio



Un globo unido por un delgado hilo a una mano cálida. Dedos apretados que se niegan a soltarlo. Un globo que para ella a veces fue un hijo, un amor o una madre. Un globo que quiere volar, que talvez necesita alejarse. Seguramente extrañará lo que deje atrás, pero nunca se arrepentirá por la decisión tomada. Un globo que compró solo pasaje de ida. A ella se le fueron tantos globos ya, que luchará con todas sus fuerzas para que este no vuele jamás, pero talvez debería saber por experiencia que el lugar del globo es el cielo y que no lo puede conservar clavado a la tierra toda la vida, sino tarde o temprano terminará reventándose.

domingo, 4 de noviembre de 2007

Oda al buen paramonga



Ho Paramonga, gracias a ti aprendí a chupar sin moderación. Aun recuerdo el día en el que te conocí, ya te había visto otras veces pero no me había atrevido a acercarme mucho, porque ya sabía de tu fama de sembrar el caos y de desatar las pasiones mas desenfrenadas. Pero un día decidí sucumbir a tus encantos, y a pesar de todo no me arrepiento. La primera vez que entraste en mí fue en el parquesito de Larcomar, lo recuerdo como si fuera ayer. Yo casi una niña inocente de 14 o 15 años, y tu siempre jactancioso, creyendote un Absolut. Ese día caí rendida a tus pies, o a los de alguien, no me acuerdo, solo se que caí. Ese día fue casi memorable y creeme, será por siempre recordado. Ay querido Paramonga tú que me hacias desearte y después de algunas horas odiarte con toda el alma y jurar que nunca más en la vida iba a caer en tus aguas engañosamente claras y puras, mentía obvio cada fin de semana volvía. Tú, buen Paramonga que siempre honraste tu nombre, aprendi que ese bendito nombre no habia sido puesto al azar, por eso eras perfecto para mí. Gracias a ti conocí lo profundo que puede ser el conducto del water y toda la mierda que es capaz de contener. Tú que solo valías 13 lucas fuiste mi fiel compañero de la epoca colegial, de aquellas juergas economicas pero siempre fructíferas. Ay querido y transparente amigo, amante y compañero de tristezas y alegrías, perdón, se que te he dejado de lado, pero no tenía otra opción me ibas a terminar destruyendo el hígado. Por eso te dejé. No te puedo mentir, aveces te extrañó, pero creo que no volvere jamás a tu lado. Sí, es verdad lo que te han dicho, te he traicionado, te fuí infiel con otros alcoholicos amigos que me rondaban. Alguna vez salia con varios a la vez, pero ya aprendí que uno por noche es suficiente, además hoy en día pago más por la compañía alcoholica y creeme que ya no es tan frecuente. De todas formas, tu fuiste el primero y por eso quedaras por siempre en mi corazón, el primer amor jamás se olvida. No hay resentimientos, te agradezco por haberme conducido al camino de las juergas alcoholicas. Sigue induciendo pobres e inocentes jóvenes y metiendolas en tus baratas redes. No es un hasta luego querido Paramonga, es un hasta nunca.

sábado, 3 de noviembre de 2007

La creación



La diosa creo el mundo, en 4 días. El primer día hizo el cielo, el mar y la tierra. Todo un mundo hermoso para que albergara al ser que más iba a amar en el mundo. Al segundo día creo a las plantas, árboles y frutos. Al tercer día la diosa hizo animales y les puso un nombre a cada uno de ellos. Cuando el mundo estaba listo creó a la primera mujer a su imagen y semejanza, la engendró y alimentó de su seno, hasta que ella creció y estuvo preparada para valerse por si misma. Pero la diosa no la dejó sola jamás. Pero la mujer se sentía sola y le pidió un favor a su madre. Quería compañía. Esta le concedió el deseo, creando así otra mujer. Entre ellas dos se creo un lazo irrompible, el de la hermandad. Ellas eran una. La diosa sabía que su hija hermosa y de una bondad increíble era la única que podría seguir creando seres a su imagen y semejanza, además que quería que ella sintiera esa maravillosa sensación. Pero había un pequeño problema, la mujer sola no podía reproducirse. Necesitaba de una semilla y esta era muy frágil como para que la diosa la tirara al mundo, se perdería. Entonces a la diosa se le ocurrió una idea, crearía un envase portador de esta semilla creadora, un frasco para que el polen llegara seguro al vientre de la mujer, este frasco seria el hombre. Además decidió darle un poco de diversión a la mujer, entonces creo un dispositivo en ella para que se divirtiera con el frasco portador del espermatozoide, y así la diosa creo el clítoris. Una de ellas había tenido la loca idea de donar su hombro para la creación de este nuevo ser, pero la diosa se negó porque jamás dañaría a una de sus hijas. Entonces la diosa creo un ser nuevo de una hebra del pelo de una de las mujeres. Pero lo del hombro quedo como una anécdota interesante, así que decidió ponerle al nuevo ser “hombre”. Entonces dos “hombres” aparecieron en este paraíso matriarcal. La diosa amaba a cada una de sus creaciones por más insignificante que fuera y por esta razón decidió darle un poco de inteligencia al “hombre” para que este pudiera disfrutar también del mundo, además para no tener que cuidarlo a cada paso que diera, para que él pudiera valerse por si mismo. La diosa también les dio algo llamado fuerza para que la pusieran en servicio de sus hijas. Pero estos dos hombres eran traicioneros y después de conspirar y uniéndose con una serpiente encontrada en un árbol decidieron alejar a las mujeres de su madre. Así utilizaron la fuerza atraparon a las mujeres y se las llevaron del paraíso. La diosa no se los perdonó jamás y los castigó quitándoles la inteligencia que un día les había dado y el hombre no pudo volver a cuidarse solo. A sus hijas les dio todas las armas para defenderse de ellos, armas para poder manejarlos y controlarlos, armas como la seducción y la inteligencia. Fueron naciendo más mujeres y más “hombres”. Con la fuerza ellos hicieron que muchas de ellas olvidaran su origen, su verdadera historia, su poder. Pero por fin después de miles de años las mujeres por fin han recordado inconscientemente la verdadera historia, han recordado que ellas son las herederas de la diosa y que los hombres no son nada mas que contenedores de espermatozoides. Por eso en este nuevo milenio honremos a la diosa, a esa divinidad olvidada y con el género cambiado. Honremos a nuestra creadora y celebremos que fuimos creadas a su imagen y semejanza.

Era diosa

Alguien nos engañó terriblemente desde tiempos inmemoriales. La mayoría de las religiones fueron creadas en el seno de culturas machistas. Estas imponían su soberanía y su dictadura a los pobres, a las mujeres y a los desamparados. En estas solo la palabra de unos pocos, de una clase privilegiada, contaba. Estas civilizaciones fueron creando religiones para imponer su hegemonía en el territorio mas grande que se pudiera. Así, por ejemplo, se fue imponiendo el cristianismo como elemento unificador. En occidente este se fue extendiendo, y en cada colonia conquistada por los europeos se imponía una religión del todo ajena a cada uno de estos lugares. Una religión creada por los machistas y usada como arma para mantener su dominio. Por eso nos dijeron que Dios era hombre y nadie discutió eso jamás. Pero ahora yo les digo que si existe un ente supremo que nos mira, que nos protege, seguro es mujer. Es lo más lógico, las mujeres somos las que creamos vida. En nosotras se da este milagro sobrenatural y maravilloso. No es acaso más probable que una mujer haya engendrado a la raza humana. Que haya creado con gran devoción un mundo a su gusto, a su imagen y semejanza. Un mundo redondo, como el vientre en el que albergó alguna vez a un ser humano. Con senos (montes) que alimentaron a sus hijas e hijos, con agua o leche para que no murieran, para que sus creaciones se alimenten. Un mundo hecho a medida para que el ser humano habitase en él.

Tácticas femeninas de guerra

Nada como ser mujer. Tenemos el mundo a nuestros pies. El mundo necesita esclavos, seres subordinados; para eso fueron creados los hombres. Usémoslos para nuestro propio beneficio, basta de escrúpulos y compasión, ellos no la tuvieron con nosotras. Los hombres no se dan cuenta de que están siendo dominados, y en eso consiste nuestro arte. El arte de la subordinación indolora y sutil, muy sutil. Obviamente miles de mujeres que no dominan bien esta técnica y desconocen sus poderes de domadoras de serpientes caen diariamente en las redes de los carneritos que se creen leones salvajes. Afuera el machismo, en el que el centro es la mujer. El machismo gira en torno a nosotras, odiándonos (como los asquerosos misóginos), tratando de humillarnos, viéndonos como un objeto sexual, aparentando que se sienten superiores, etc. Todo por su baja autoestima, todo porque se sienten menos. En cambio para el feminismo (por lo menos desde mi punto de vista) el hombre pasa a segundo plano. Para las feministas las mujeres somos las protagonistas, luchamos por nosotras, no por acabar con ellos. Como sea las mujeres tenemos que abrir los ojos, darnos cuentas de nuestras armas y utilizarlas sabiamente. Dejemos de ser las principales machistas, dejen de inculcarles una cultura servil a sus hijas. Somos mujeres emancipadas, liberadas de sogas invisibles y creadas por el imaginario masculino. Somos luchadoras, gladiadoras de una cultura machista y falsa. Por fin las mujeres están concientes de su poder. Este es nuestro tiempo, nuestra era, ya terminó el periodo del seudo reinado masculino, el cual nosotras permitimos y avalamos. Dejemos las sombras y ocupemos el lugar que siempre nos correspondió por derecho de casta, el lugar que ellos nos usurparon ilegalmente. Chicas usen sus poderes ya, y por favor dejémonos de perjudicarnos entre nosotras. Viva el girl power, vivan las familias matriarcales y viva María Magdalena.
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*********ok no todos los hombres son desgraciados jajaja ni retardados... solo la mayoría, ya o los más representativos no se..... jajaja*******y justos pagan por pecadores!!!*******************************

sábado, 27 de octubre de 2007

Una infantil mirada a la muerte: Una breve historia del terrorismo

Tenía solo 4 años, pero me acuerdo de esa noche, por supuesto los recuerdos no son totalmente claros, pero sí muy intensos. Las cosas fuertes siempre se quedan grabadas. Vivía arriba de la casa de mis abuelos, en un pequeño departamentito construido por mis padres. Mi habitación estaba muy cerca de la de ellos. No me acuerdo mucho, solo de un sonido fuerte y el ruido de las ventanas de mi cuarto estallando en pedazos, burlándose de la pequeña cinta en forma de X que le habían puesto encima. Según me contaron, mi papá me había sacado unos diez minutos antes de la cama y me había llevado a su cuarto. Pero extrañamente según mi versión de los hechos, yo estaba en la cama cuando la ventana explotó, porque tengo recuerdos de haber caminado sobre los vidrios hasta salir del cuarto. Cualquiera sea la verdadera versión, no me pasó nada. Cuando alguien dice la palabra terrorismo inmediatamente varias imágenes vienen a mi cabeza. Me veo a mí sentada en la sala de la casa encima de las faldas de mi abuela, ella me consuela, me tranquiliza, me dice que no va pasar nada, pero igual tengo miedo. La radio está encendida y todo esta a oscuras, solo una lúgubres velas alumbran el espacio. La puerta está entreabierta, un tío grita cosas afuera. El sonido de las bombas, sirenas. Silencio.

Ella, la misteriosa

¿Quién es ella? Yo no lo se, creo que es algo así como mi alter ego, mi yo literario. Ella es parte de mí, pero también vive en cada mujer. Es parte de una cultura globalizada. Es mi forma de ver el mundo. Habla de quien quiero ser, de la imagen que quiero proyectar. Ella es la protagonista de cada una de mis historias y de cada cosa que escribo. Son mis experiencias, mis marcas, mis cicatrices. Ella es la gente que conozco, las cosas que cada una de estas personas imprimieron en mí. Ella lo es todo y a la vez no es nadie.

viernes, 26 de octubre de 2007

A veces se acaba

El debió haber estado con ella para siempre, hasta el fin de los días. Pero eso no pasó, él se fue yendo poco a poco y ella no hizo nada para que se quedara. Y así la historia que empezó con un sí acepto terminó con una total indiferencia, con un vació y sin palabras. El no la merecía, pero ella no se dio cuenta antes, o talvez ella cambio y se volvió, sin darse cuenta, inalcanzable. El no luchó, se dejo vencer sin nada de resistencia, mas bien parecía que luchaba contra si mismo y la separaba todavía mas. El final fue sangriento y lo que había sido una familia se convirtió en el campo de batalla de lo que ahora eran dos desconocidos que habían salido a matar y a derrumbar todo lo que había junto a ellos y lo que con tanto esfuerzo los dos habían construido. No hubo muertos pero si varios heridos incurables, heridos que llevarían marcas de por vida. Algunos lucharon activamente en la guerra otros no, pero igual fueron victimas de la ruina. Muchos se levantaron con sus heridas y con una satisfacción que trataban de disimular por haber salido vivos y por que seguían teniendo esperanza y amor por lo que tenían y por los que a pesar de la destrucción se habían quedado junto a ellos.