viernes, 15 de febrero de 2008

Boulevard of broken dreams














Se cansó de dar vueltas alrededor de la rotonda del desengañó y paró de caminar en medio de la gente sin rostro, no volvio por los bares de diseños eclécticos, modernos, minimalistas. Renunció a los previos semanales en alguna casa de la zona o en un lugar donde te dan 3 chelas por 10 luks. Ahí todos eran entes autómatas, interiormente desconocidos, era el reino de las banalidades, de la gente yuppie. El 80% de la gente que conocía buscaba donde caer para llegar ahí, para formarse en la cola del lugar de moda, al que tenías que ir porque si no no eras nadie. En ese lugar con nombre de continente, porque se creía grande pero medía menos de 10 cuadras, ella descubrio lo fugaz de un touch and go y lo rotundo que es ese chau me voy al baño. Lo empolvadas que tienen las narices algunas personas y el dificil y arduo trabajo de un vip de discoteca. Aprendío muchas cosas irrelevantes y pasó tantas noches igual de insignificantes, que cuando terminó el verano solo le quedó el cansancio, el delineador negro chorreado en los ojos y la ropa con olor a cigarro. Y no renunció por decisión propia, sino porque la cumbre de la frivolidad dura solo tres meses, como una estrella fugaz veraniega, y después todos se van a seguir con sus consumistas y rutinarias vidas a lima para esperar que llegue el comienzo de un nuevo año donde aquel boulevard vuelva a abrir sus enrejadas puertas y a esperar al público sediento de placer, trago, relaciones sociales y amores de barra.

2 comentarios:

carla valdivia dijo...

MariaaaaPia, claro ke me acuerdo de ti :) ke paja encontrarte, encontrar tu blog. No he leido mucho aun, este lo lei.
Me gusta lo ke escribes. Te seguire leyendo :), y nada, ke bonito encontrar una parte de ti ke aun no conocia. Un besaso , y ojala nos veamos pronto para conversar.
Puedes entrar tambien a www.nometerseendibujos.blogspot.com, ahi tengo algunas cosas mas.

Pepefina dijo...

A veces uno se cansa de sí mismo y se guarda donde mejor le parece, aunque las frivolidades no son la opción más consistente para escapar por tiempo prolongado.
Alguna vez lo intenté